martes, 26 de mayo de 2009

La "oposición de izquierdas" del PCE no se solidariza con Líster


La «oposición de izquierda del Partido Comunista de España» (OPI) no se ha hecho solidaria -por medio de un comunicado difundido ayer en Madrid- de las opiniones vertidas recientemente en Bruselas contra Santiago Carrillo, secretario general del PCE, por parte de Enrique Líster, dirigente del PCOE.

La OPI no sólo no hace suyas, sino que rechaza las acusaciones personales de Líster contra Carrillo, puesto que perjudican «la necesaria concordia entre las fuerzas de izquierda» -afirma el citado comunicado-, sin la cual es totalmente impensable una verdadera democracia y un serio avance hacia el socialismo.Asimismo afirma dicha organización que no existe una fusión entre la citada oposición de izquierda del PCE y el Partido Comunista Obrero Español (PCOE), sino un proceso hacia la unificación -añade el comunicado- que, de dar sus frutos, culminaría en un congreso de unificación de los comunistas españoles disconformes con la estrategia al socialismo de la dirección actual del PCE y con su táctica para lograr la democracia que interesa al pueblo.

Ideas-base de esta organización
La «oposición de izquierda del PCE» es una corriente surgida a partir del VIII Congreso del Partido Comunista de España; considera que la línea dominante en este último tiende hacia fórmulas socialdemócratas, y basa en ello su crítica al mismo. Se han producido algunas escisiones en el seno del PCE con este motivo, singularmente en Valencia, y posteriormente ha ido aglutinando algunos otros grupos de comunistas disidentes.Según parece, esta «oposición de izquierda» saldrá pronto de la clandestinidad, con alguna presentación en medios especializados.

Por el momento, los datos existentes sobre OPI en fuentes de la oposición democrática son más bien escasos. Se cree que han celebrado recientemente unas jornadas de estudio, de las que salieron reflexiones teórico-prácticas sobre la línea de OPI, y que han mantenido contactos con distintos grupos comunistas disidentes, no encuadrados en ninguno de los partidos públicamente conocidos hasta la fecha, así como con algún grupo socialista ajeno al PSOE y al PSP.

De acuerdo con los datos que ha sido posible reunir en torno a su línea ideológico-política, OPI piensa que la reforma actualmente planteada en España es expresión de una necesidad histórica de la clase dominante, en el sentido de cambiar la forma de dominio para seguir dominando; y si las ataduras del régimen no han resultado ningún obstáculo serio a los proyectos reformistas, sí parece que han atado a la izquierda, debido -siempre según OPI- a la actividad del Gobierno reformista, por un lado, y a la «política reformista» del Partido Comunista, por otro.

La oposición de izquierda del PCE critica también el marginamiento de los disidentes o reacios al objetivo del pacto por la libertad en el seno del PCE, así como la «paulatina eliminación de la estructura leninista del partido», que lleva hacia una transformación de carácter socialdemócrata.

En cualquier caso, la OPI no desea volver a viejos esquemas, sino abrir un debate en torno a una teoría revolucionaria para España. En este sentido, defiende el carácter internacional de la revolución democrática, antioligárquica y antimonopolista. Pero todo ello no autoriza a lanzar ataques personales contra el señor Carrillo, porque, «sin entrar en la cuestión de su posible veracidad» -dice-, perjudican la concordia de la izquierda.

fonte:el pais,04/11/1976